consanguinidad
Consanguinidad
En biología el término que designa la condición de individuos poseedores de una común dotación genética.
El cruzamiento entre consanguíneos ha permitido en ornicultura ( como en cualquier otro sector de la producción zootécnica ) la creación o el perfeccionamiento de muchísimas razas domésticas, lo que no obsta para que la unión consanguínea en líneas generales deba evitarse, dado que , posiblemente reproductores que posean una común dotación genética, puedan más fácilmente determinar el nacimiento de una prole enferma, como consecuencia del hecho de que está aumentada la posibilidad que ambos reproductores sean portadores de taras hereditarias latente, es decir, que genes con afección de carácter recesivo, se manifiestan precisamente gracias a la unión de dos portadores.
Insistir en acoplamientos consanguíneo debe ser, entonces practicado por el criador experto, que sepa adosarlo con capacidad, mientras el novicio debe evitarlo o limitarse a algún cruzamiento entre sujetos particularmente dotados.
No es necesario, sin embargo, aumentar las consecuencias negativas de tales cruzamientos.
Uniones entre consanguíneos en perfectas condiciones físicas no producirán en general verdaderos inconvenientes, siempre que se tenga la precaución de no insistir largamente en él, introduciendo con frecuencia sangre nueva en el criadero. En los acoplamientos entre parientes estrechos debe evitarse la unión entre hermanos enteros, mucho más aconsejable es el practicado entre padres e hijos o mejor aún, entre abuelos y nietos, siendo los hermanos más estrechamente consanguíneos de lo que puedan ser los padres e hijos.
Veamos cuales son los métodos de reproducción consanguínea
Los acoplamientos consanguíneos en línea estrecha deben basarse en cruzamientos en los que prevalezca en forma absoluta la sangre de uno de los reproductores, es decir, no pueden ser fruto de una exasperada e irracional insistencia en una sola dirección, debiendo procederse con método en base a los resultados obtenidos por la experiencia.
De macho (1) y hembra (2) seleccionados como jefes de progenie consanguínea se obtienen sujetos "media sangre" (3) de los cuales el criador debe elegir las mejores hembras para unirlas al padre y el mejor macho para acoplar con la madre. Se derivan dos grupos colaterales (4) y (5) en los cuales la prole tendrá dominancia de la sangre paterna o materna en la aproximación 3:1.
Llamamos la atención del lector sobre la prole indicada con en nº 3 o sea sobre los "media sangre": son los sujetos en los cuales la conformación genética está influenciada en igual medida por la sangre paterna como la materna. A esos sujetos es necesario recurrir durante las sucesivas uniones consanguíneas para quebrar la absoluta primacía de una de las dos líneas ascendentes.
De la generación de los "media sangre", es decir de la primera, hemos llegado a la generación en la cual están comprendidos sujetos poseyendo primacía de sangre materna (4) o paterna (5) en la proporción como se ha dicho de 3:1, vale decir ¾ de sangre del otro progenitor.
Para obtener la generación sucesiva, admitido que el estado de salud y el vigor de los alados lo consientan, es necesario unir un macho del grupo (4) con la abuela (2), y una hembra del grupo (5) con el abuelo (1), resultando sujetos con 7/8 de sangre materna y 1/8 de sangre paterna (6) y otros con inversa proporción sanguínea (7). Aquí surge nuevamente la oportunidad de obtener "medios sangre" uniendo una hembra del grupo (4) con un macho del grupo (5) o viceversa.
Los sujetos de los grupos (6) y (7) pueden ser acoplados ascendientes directos (4 y 5) y también con los "media sangre".
En el primer caso tiene origen individuos (grupos 10 y 11) poseedores de 13/16 sangre de uno de los progenitores y 3/16 sangre del otro, en el segundo caso la desproporción entre las calidades de sangre resultará atenuada y la prole será provista con 11/16 y 5/16 con preeminencia de uno y otro.
Hemos llegado así a la cuarta generación.
Con la próxima, es decir, con la quinta, empleando en la reproducción individuos de las diferentes sangres más marcadas obtendremos sujetos que presentan la misma relación de de sangre de aquellos de la segunda generación (grupos 14 y 15), mientras que haciendo uso de los "medio sangre" tendremos sujetos (grupos 12 y 13) en los cuales la proporción de los dos valores sanguíneos sería casi igual a aquella de los individuos de los grupos (8 y 9).
Llegados a este punto conviene truncar la operación "proliferación consanguínea" e introducir sangre fresca recurriendo a un sujeto apropiado de otra cepa, también éste genéticamente puro o sea generado por procedimiento consanguíneo de manera que tenga características homocigóticas, que se transmiten fielmente a la descendencia.
Si en lugar se introduce un reproductor heterocigoto, podrían ser anulados muchos años de esfuerzos selectivos a causa de la transmisión de características que el sujeto no presenta y de los que es portador.
La estrecha reproducción consanguínea que hemos ilustrado permite mantener íntegras las buenas características a la descendencia.
El acoplamiento consanguíneo, como hemos dicho, no es dañino con la condición que los sujetos sean perfectamente sanos y sobre todo, no presenten alguna tara hereditaria, cosa de la cual nunca tendremos la absoluta certeza dado que , individuos que se presentan robustos y en prefecta salud pueden esconder taras prontas a manifestarse en los acoplamientos consanguíneos.
El mejor sistema consistiría en introducir continuamente en el stock, sujetos de otras cepas. Pero se trata de un sistema muy difícil de seguir por las notables dificultades de encontrar en el mercado reproductores de verdadero valor, no sólo exterior sino también selectivo, vale decir, sujetos genéticamente puros, descendientes de ejemplares de igual valor que se hallen en grado de transmitir a la progenie sus cualidades.
Un buen medio a seguir para perfeccionar una cepa de buena raza es acoplamiento no estrecho o parcial. Con tal sistema se pueden introducir con relativa facilidad las características de un reproductor de valor.
Es necesario elegir un macho (de preferencia a una hembra por cuanto puede ser utilizado en varios acoplamientos) de características raciales lo más perfectas posible y acoplarlo en una misma temporada con varias hembras: naturalmente elegidas entre las mejores del propio criadero.
De la prole obtenida se eligen aquellos sujetos que presentan mayormente las características paternas y en la temporada siguiente se los acopla entre ellos. Todos los jóvenes seleccionados tienen el padre en común siendo distintas las madres.
Al formar las parejas es necesario tener en cuenta que los dos reproductores tengan en común solamente al padre, es decir, que sean hermanastros y no hermanos.
Con este sistema en el curso de tres o cuatro años de reproducción se podrá contar con una cepa en la cual se han anulado las características de un ejemplar de valor.
Naturalmente este acoplamiento consanguíneo parcial podrá ser de, tanto en tanto, integrado por una unión consanguínea estrecha y por la introducción de individuos provenientes de otras cepas en la cual se han aunado las características de u ejemplar de valor.
En conclusión, consideramos oportuno aclarar que el término "consanguinidad" no se refiere a identidad sanguínea entre los individuos, sino a la identidad de los elementos que se hallan en la base de la transmisión de características genéticas.
El uso impropio de varios términos que se refieren a la sangre deriva de la antigua creencia de que en el feto circulara sangre materna.
Actualmente sabemos que ningún animal hereda siquiera una gota de sangre de sus progenitores: solamente células germinales.
Por consiguiente, cuando empleamos términos como "introducir sangre", "media sangre", etc., usamos una terminología impropia, pero de uso corriente, a la cual es necesario atribuirle el valor de lo que e explicado.
En biología el término que designa la condición de individuos poseedores de una común dotación genética.
El cruzamiento entre consanguíneos ha permitido en ornicultura ( como en cualquier otro sector de la producción zootécnica ) la creación o el perfeccionamiento de muchísimas razas domésticas, lo que no obsta para que la unión consanguínea en líneas generales deba evitarse, dado que , posiblemente reproductores que posean una común dotación genética, puedan más fácilmente determinar el nacimiento de una prole enferma, como consecuencia del hecho de que está aumentada la posibilidad que ambos reproductores sean portadores de taras hereditarias latente, es decir, que genes con afección de carácter recesivo, se manifiestan precisamente gracias a la unión de dos portadores.
Insistir en acoplamientos consanguíneo debe ser, entonces practicado por el criador experto, que sepa adosarlo con capacidad, mientras el novicio debe evitarlo o limitarse a algún cruzamiento entre sujetos particularmente dotados.
No es necesario, sin embargo, aumentar las consecuencias negativas de tales cruzamientos.
Uniones entre consanguíneos en perfectas condiciones físicas no producirán en general verdaderos inconvenientes, siempre que se tenga la precaución de no insistir largamente en él, introduciendo con frecuencia sangre nueva en el criadero. En los acoplamientos entre parientes estrechos debe evitarse la unión entre hermanos enteros, mucho más aconsejable es el practicado entre padres e hijos o mejor aún, entre abuelos y nietos, siendo los hermanos más estrechamente consanguíneos de lo que puedan ser los padres e hijos.
Veamos cuales son los métodos de reproducción consanguínea
Los acoplamientos consanguíneos en línea estrecha deben basarse en cruzamientos en los que prevalezca en forma absoluta la sangre de uno de los reproductores, es decir, no pueden ser fruto de una exasperada e irracional insistencia en una sola dirección, debiendo procederse con método en base a los resultados obtenidos por la experiencia.
De macho (1) y hembra (2) seleccionados como jefes de progenie consanguínea se obtienen sujetos "media sangre" (3) de los cuales el criador debe elegir las mejores hembras para unirlas al padre y el mejor macho para acoplar con la madre. Se derivan dos grupos colaterales (4) y (5) en los cuales la prole tendrá dominancia de la sangre paterna o materna en la aproximación 3:1.
Llamamos la atención del lector sobre la prole indicada con en nº 3 o sea sobre los "media sangre": son los sujetos en los cuales la conformación genética está influenciada en igual medida por la sangre paterna como la materna. A esos sujetos es necesario recurrir durante las sucesivas uniones consanguíneas para quebrar la absoluta primacía de una de las dos líneas ascendentes.
De la generación de los "media sangre", es decir de la primera, hemos llegado a la generación en la cual están comprendidos sujetos poseyendo primacía de sangre materna (4) o paterna (5) en la proporción como se ha dicho de 3:1, vale decir ¾ de sangre del otro progenitor.
Para obtener la generación sucesiva, admitido que el estado de salud y el vigor de los alados lo consientan, es necesario unir un macho del grupo (4) con la abuela (2), y una hembra del grupo (5) con el abuelo (1), resultando sujetos con 7/8 de sangre materna y 1/8 de sangre paterna (6) y otros con inversa proporción sanguínea (7). Aquí surge nuevamente la oportunidad de obtener "medios sangre" uniendo una hembra del grupo (4) con un macho del grupo (5) o viceversa.
Los sujetos de los grupos (6) y (7) pueden ser acoplados ascendientes directos (4 y 5) y también con los "media sangre".
En el primer caso tiene origen individuos (grupos 10 y 11) poseedores de 13/16 sangre de uno de los progenitores y 3/16 sangre del otro, en el segundo caso la desproporción entre las calidades de sangre resultará atenuada y la prole será provista con 11/16 y 5/16 con preeminencia de uno y otro.
Hemos llegado así a la cuarta generación.
Con la próxima, es decir, con la quinta, empleando en la reproducción individuos de las diferentes sangres más marcadas obtendremos sujetos que presentan la misma relación de de sangre de aquellos de la segunda generación (grupos 14 y 15), mientras que haciendo uso de los "medio sangre" tendremos sujetos (grupos 12 y 13) en los cuales la proporción de los dos valores sanguíneos sería casi igual a aquella de los individuos de los grupos (8 y 9).
Llegados a este punto conviene truncar la operación "proliferación consanguínea" e introducir sangre fresca recurriendo a un sujeto apropiado de otra cepa, también éste genéticamente puro o sea generado por procedimiento consanguíneo de manera que tenga características homocigóticas, que se transmiten fielmente a la descendencia.
Si en lugar se introduce un reproductor heterocigoto, podrían ser anulados muchos años de esfuerzos selectivos a causa de la transmisión de características que el sujeto no presenta y de los que es portador.
La estrecha reproducción consanguínea que hemos ilustrado permite mantener íntegras las buenas características a la descendencia.
El acoplamiento consanguíneo, como hemos dicho, no es dañino con la condición que los sujetos sean perfectamente sanos y sobre todo, no presenten alguna tara hereditaria, cosa de la cual nunca tendremos la absoluta certeza dado que , individuos que se presentan robustos y en prefecta salud pueden esconder taras prontas a manifestarse en los acoplamientos consanguíneos.
El mejor sistema consistiría en introducir continuamente en el stock, sujetos de otras cepas. Pero se trata de un sistema muy difícil de seguir por las notables dificultades de encontrar en el mercado reproductores de verdadero valor, no sólo exterior sino también selectivo, vale decir, sujetos genéticamente puros, descendientes de ejemplares de igual valor que se hallen en grado de transmitir a la progenie sus cualidades.
Un buen medio a seguir para perfeccionar una cepa de buena raza es acoplamiento no estrecho o parcial. Con tal sistema se pueden introducir con relativa facilidad las características de un reproductor de valor.
Es necesario elegir un macho (de preferencia a una hembra por cuanto puede ser utilizado en varios acoplamientos) de características raciales lo más perfectas posible y acoplarlo en una misma temporada con varias hembras: naturalmente elegidas entre las mejores del propio criadero.
De la prole obtenida se eligen aquellos sujetos que presentan mayormente las características paternas y en la temporada siguiente se los acopla entre ellos. Todos los jóvenes seleccionados tienen el padre en común siendo distintas las madres.
Al formar las parejas es necesario tener en cuenta que los dos reproductores tengan en común solamente al padre, es decir, que sean hermanastros y no hermanos.
Con este sistema en el curso de tres o cuatro años de reproducción se podrá contar con una cepa en la cual se han anulado las características de un ejemplar de valor.
Naturalmente este acoplamiento consanguíneo parcial podrá ser de, tanto en tanto, integrado por una unión consanguínea estrecha y por la introducción de individuos provenientes de otras cepas en la cual se han aunado las características de u ejemplar de valor.
En conclusión, consideramos oportuno aclarar que el término "consanguinidad" no se refiere a identidad sanguínea entre los individuos, sino a la identidad de los elementos que se hallan en la base de la transmisión de características genéticas.
El uso impropio de varios términos que se refieren a la sangre deriva de la antigua creencia de que en el feto circulara sangre materna.
Actualmente sabemos que ningún animal hereda siquiera una gota de sangre de sus progenitores: solamente células germinales.
Por consiguiente, cuando empleamos términos como "introducir sangre", "media sangre", etc., usamos una terminología impropia, pero de uso corriente, a la cual es necesario atribuirle el valor de lo que e explicado.
mas vale prevenir ARTICULO
Enfermedades de los pájaros. La prevención.
El principal problema ante un pájaro enfermo es realizar un diagnóstico correcto. A menudo los síntomas que presentan son comunes a diferentes enfermedades, de manera que resulta muy difícil, a simple vista, llegar a una conclusión determinante. La falta de apetito, el embolamiento, la dificultad en la respiración o la diarrea nos indican que el pájaro está enfermo, pero poco más. La visita a un veterinario, cuando no se trata de un especialista y los síntomas son confusos, resulta poco efectiva y acaba con la receta de algún antibiótico de espectro amplio.
Para facilitar la difícil tarea de los aficionados a los pájaros, publicaremos durante las próximas semanas algunos artículos sobre las enfermedades más frecuentes, sus síntomas y su tratamiento. Su conocimiento no nos convertirá en expertos, pero puede sernos de utilidad en los casos más evidentes y, sobre todo, puede contribuir a mejorar las condiciones de nuestros pájaros. Sin embargo, si después de haber observado el pájaro enfermo tenemos la más mínima duda sobre el posible tratamiento, siempre será recomendable el consejo de un experto, muchas veces un criador con experiencia y, cuando esto sea posible, el diagnóstico de un veterinario especialista en aves.
Algunos consejos
Lo más importante en la lucha contra las enfermedades de nuestros pájaros es la prevención. El control de las entradas de pájaros nuevos, una alimentación sana y equilibrada, una buena higiene y unas instalaciones adecuadas evitarán muchos problemas y reducirán la posibilidad de aparición de brotes infecciosos o problemas metabólicos que conviertan lo que es una maravillosa afición, en un sala de urgencias. Estas son algunas de las indicaciones que deberíamos seguir.
Controlar la entrada de nuevos pájaros en nuestro aviario, rechazando aquellos animales que muestren síntomas de estar enfermos o cualquier otro problema de salud. Ante la posibilidad de que sean portadores de microbios patógenos o bien tengan algun problema metabólico, hay que realizar un seguimiento de dichos pájaros, observando su comportamiento y el proceso de adaptación. Para evitar que el estrés producido por el traslado haga aflorar alguna enfermedad, es conveniente realizar un tratamiento preventivo con un producto “anti-estrés” (combinación de antibiótico y vitaminas) y la administración de un probiótico que refuerce el sistema digestivo e inmunitario.
Mantener el aviario en perfectas condiciones higiénicas. Hay que realizar por los menos una vez al año, antes de la temporada de cría, una desinfección exhaustiva de las jaulas (nunca sobre los pájaros) con un producto específico. Los cambios en los agentes patógenos aconsejan utilizar productos de última generación (similares a los utilizados en los quirófanos y por supuesto mucho más efectivos que el zotal de toda la vida), los únicos que ofrecen garantías de una limpieza de todo tipo de virus y bacterias. A ello hay que añadir la aplicación regular de un producto insecticida (no hay que confundir las dos cosas) sobre pájaros y jaulas. La aparición de focos de ácaros y piojos producen estrés en nuestros pájaros, los debilitan ante las enfermedades y malogran las crías.
Evitar la aglomeración de los pájaros en aviarios o jaulas demasiado pequeños. El exceso de aves facilita el contagio y el desarrollo de procesos infecciosos, produce estrés y en definitiva los hace más propicios a la aparición de enfermedades. Los pájaros deben tener todo el espacio que nos podamos permitir y es preferible tener menos ejemplares que muchos en poco espacio y mal atendidos porque esto solo nos traerá problemas y convertirá nuestra afición en una obligación mal llevada.
Proporcionar una alimentación variada i equilibrada. Nuestros pájaros viven en condiciones artificiales y dependen de nosotros para una correcta alimentación. Cualquier desequilibrio los debilitará y reducirá las defensas del sistema inmunitario, por lo que la alimentación resulta fundamental. Lo más adecuado es confiar en las dietas que existen en el mercado siguiendo, eso sí, algunas normas básicas. No dejarse llevar por el efecto marca. Que una marca nos “suene” (efecto televisión) o la veamos en las estanterías de las cadenas de supermercados, no es sinónimo de calidad. Muchas veces ocurre todo lo contrario, porque la presión de dichas cadenas obliga a estas marcas a utilizar semillas de baja calidad y a realizar mezclas desequilibradas que atienden más al precio que a las necesidades de los pájaros. Es mejor confiar en el consejo de un especialista (veterinario o tienda especializada) e informarse sobre los fabricantes que cuentan con equipos de investigación que permiten, antes de lanzar un producto, hacer un seguimiento de sus resultados.
La alimentación es uno de los campos en los que se han producido avances más importantes y hay que estar al día. Si utilizamos una mezcla de semillas, el sistema tradicional, debemos buscar mezclas variadas y enriquecer la dieta con otros productos. Pero lo más importante es evitar proporcinar a los pájaros semillas en mal estado -rancias o viejas-, mezclas con polvo o contaminadas por hongos y otros agentes patógenos. Las semillas en mal estado pueden llegar a ser un problema por sí mismas y el polvo y la suciedad provocar problemas respiratorios.
Y por supuesto hay que pensar en la posibilidad de utilizar como alimento básico el pienso estrusionado para aves. La alimentación con pienso ha contribuido a mejorar y alargar la vida de perros y gatos, y pasará lo mismo con nuestras aves. Sus ventajas son innegables: el alimento llega al comedero en perfectas condiciones higiénicas y sin contaminación gracias al proceso de elaboración; las dietas han sido elaboradas por nutrólogos y experimentadas en aviarios de los fabricantes y de los criadores que han prestado su colaboración y, finalmente, incorporan los últimos avances en nutrición adaptadas a las necesidades de los pájaros -complejos vitamínico-minerales, protectores de la flora intestinal, etc-. Es cierto que no vemos con nuestros propios ojos los granos que se han utilizado en su fabricación, pero la garantía del fabricante es suficiente porqué es el más interesado en que el alimento funcione. Los pájaros se adaptan sin grandes dificultades a los nuevos granitos y, si aún estamos indecisos, la observación de nuestro aviario durante las siguientes semanas nos acabará convenciendo de las ventajas nutricionales y de los beneficios para la salud de este producto.
A todo ello hay que añadir, especialmente cuando nuestra opción es la mezcla de semillas tradicional, la administración de productos preventivos que refuerzen el sistema inmunitario: probióticos y prebióticos, minerales, complejos vitamínicos. Y sobre todo, evitar la administración sistemática de antibióticos u microbicidas cuando no es necesario. El uso indiscriminado de antibióticos y medicamentos, además de afectar negativamente el sistema metabólico de nuestros pájaros, no los hará más fuertes, sino todo lo contrario. Atacará la flora intestinal y su capacidad defensiva ante procesos infecciosos futuros.
Pero todos estos consejos no nos servirán de mucho si no dedicamos algo de nuestro tiempo a nuestros pájaros. No ya a cuidarlos, limpiarlos o alimentarlos, sino sobre todo a observarlos. La observación de nuestras aves nos permitirá disfrutar aun más de nuestra afición y saber qual es su estado en cada momento. Aprenderemos a conocerlos y sabremos identificar lo que es un comportamiento normal y lo que puede ser el principio de una enfermedad. Ante el más leve indicio deberemos separar el pájaro del resto de animales y seguir atentamente su evolución. La rapidez en el inicio del tratamiento a menudo es la clave para atajar el problema. Dejarlo para más adelante o esperar que se solucione por si mismo, acostumbra a terminar mal.
El principal problema ante un pájaro enfermo es realizar un diagnóstico correcto. A menudo los síntomas que presentan son comunes a diferentes enfermedades, de manera que resulta muy difícil, a simple vista, llegar a una conclusión determinante. La falta de apetito, el embolamiento, la dificultad en la respiración o la diarrea nos indican que el pájaro está enfermo, pero poco más. La visita a un veterinario, cuando no se trata de un especialista y los síntomas son confusos, resulta poco efectiva y acaba con la receta de algún antibiótico de espectro amplio.
Para facilitar la difícil tarea de los aficionados a los pájaros, publicaremos durante las próximas semanas algunos artículos sobre las enfermedades más frecuentes, sus síntomas y su tratamiento. Su conocimiento no nos convertirá en expertos, pero puede sernos de utilidad en los casos más evidentes y, sobre todo, puede contribuir a mejorar las condiciones de nuestros pájaros. Sin embargo, si después de haber observado el pájaro enfermo tenemos la más mínima duda sobre el posible tratamiento, siempre será recomendable el consejo de un experto, muchas veces un criador con experiencia y, cuando esto sea posible, el diagnóstico de un veterinario especialista en aves.
Algunos consejos
Lo más importante en la lucha contra las enfermedades de nuestros pájaros es la prevención. El control de las entradas de pájaros nuevos, una alimentación sana y equilibrada, una buena higiene y unas instalaciones adecuadas evitarán muchos problemas y reducirán la posibilidad de aparición de brotes infecciosos o problemas metabólicos que conviertan lo que es una maravillosa afición, en un sala de urgencias. Estas son algunas de las indicaciones que deberíamos seguir.
Controlar la entrada de nuevos pájaros en nuestro aviario, rechazando aquellos animales que muestren síntomas de estar enfermos o cualquier otro problema de salud. Ante la posibilidad de que sean portadores de microbios patógenos o bien tengan algun problema metabólico, hay que realizar un seguimiento de dichos pájaros, observando su comportamiento y el proceso de adaptación. Para evitar que el estrés producido por el traslado haga aflorar alguna enfermedad, es conveniente realizar un tratamiento preventivo con un producto “anti-estrés” (combinación de antibiótico y vitaminas) y la administración de un probiótico que refuerce el sistema digestivo e inmunitario.
Mantener el aviario en perfectas condiciones higiénicas. Hay que realizar por los menos una vez al año, antes de la temporada de cría, una desinfección exhaustiva de las jaulas (nunca sobre los pájaros) con un producto específico. Los cambios en los agentes patógenos aconsejan utilizar productos de última generación (similares a los utilizados en los quirófanos y por supuesto mucho más efectivos que el zotal de toda la vida), los únicos que ofrecen garantías de una limpieza de todo tipo de virus y bacterias. A ello hay que añadir la aplicación regular de un producto insecticida (no hay que confundir las dos cosas) sobre pájaros y jaulas. La aparición de focos de ácaros y piojos producen estrés en nuestros pájaros, los debilitan ante las enfermedades y malogran las crías.
Evitar la aglomeración de los pájaros en aviarios o jaulas demasiado pequeños. El exceso de aves facilita el contagio y el desarrollo de procesos infecciosos, produce estrés y en definitiva los hace más propicios a la aparición de enfermedades. Los pájaros deben tener todo el espacio que nos podamos permitir y es preferible tener menos ejemplares que muchos en poco espacio y mal atendidos porque esto solo nos traerá problemas y convertirá nuestra afición en una obligación mal llevada.
Proporcionar una alimentación variada i equilibrada. Nuestros pájaros viven en condiciones artificiales y dependen de nosotros para una correcta alimentación. Cualquier desequilibrio los debilitará y reducirá las defensas del sistema inmunitario, por lo que la alimentación resulta fundamental. Lo más adecuado es confiar en las dietas que existen en el mercado siguiendo, eso sí, algunas normas básicas. No dejarse llevar por el efecto marca. Que una marca nos “suene” (efecto televisión) o la veamos en las estanterías de las cadenas de supermercados, no es sinónimo de calidad. Muchas veces ocurre todo lo contrario, porque la presión de dichas cadenas obliga a estas marcas a utilizar semillas de baja calidad y a realizar mezclas desequilibradas que atienden más al precio que a las necesidades de los pájaros. Es mejor confiar en el consejo de un especialista (veterinario o tienda especializada) e informarse sobre los fabricantes que cuentan con equipos de investigación que permiten, antes de lanzar un producto, hacer un seguimiento de sus resultados.
La alimentación es uno de los campos en los que se han producido avances más importantes y hay que estar al día. Si utilizamos una mezcla de semillas, el sistema tradicional, debemos buscar mezclas variadas y enriquecer la dieta con otros productos. Pero lo más importante es evitar proporcinar a los pájaros semillas en mal estado -rancias o viejas-, mezclas con polvo o contaminadas por hongos y otros agentes patógenos. Las semillas en mal estado pueden llegar a ser un problema por sí mismas y el polvo y la suciedad provocar problemas respiratorios.
Y por supuesto hay que pensar en la posibilidad de utilizar como alimento básico el pienso estrusionado para aves. La alimentación con pienso ha contribuido a mejorar y alargar la vida de perros y gatos, y pasará lo mismo con nuestras aves. Sus ventajas son innegables: el alimento llega al comedero en perfectas condiciones higiénicas y sin contaminación gracias al proceso de elaboración; las dietas han sido elaboradas por nutrólogos y experimentadas en aviarios de los fabricantes y de los criadores que han prestado su colaboración y, finalmente, incorporan los últimos avances en nutrición adaptadas a las necesidades de los pájaros -complejos vitamínico-minerales, protectores de la flora intestinal, etc-. Es cierto que no vemos con nuestros propios ojos los granos que se han utilizado en su fabricación, pero la garantía del fabricante es suficiente porqué es el más interesado en que el alimento funcione. Los pájaros se adaptan sin grandes dificultades a los nuevos granitos y, si aún estamos indecisos, la observación de nuestro aviario durante las siguientes semanas nos acabará convenciendo de las ventajas nutricionales y de los beneficios para la salud de este producto.
A todo ello hay que añadir, especialmente cuando nuestra opción es la mezcla de semillas tradicional, la administración de productos preventivos que refuerzen el sistema inmunitario: probióticos y prebióticos, minerales, complejos vitamínicos. Y sobre todo, evitar la administración sistemática de antibióticos u microbicidas cuando no es necesario. El uso indiscriminado de antibióticos y medicamentos, además de afectar negativamente el sistema metabólico de nuestros pájaros, no los hará más fuertes, sino todo lo contrario. Atacará la flora intestinal y su capacidad defensiva ante procesos infecciosos futuros.
Pero todos estos consejos no nos servirán de mucho si no dedicamos algo de nuestro tiempo a nuestros pájaros. No ya a cuidarlos, limpiarlos o alimentarlos, sino sobre todo a observarlos. La observación de nuestras aves nos permitirá disfrutar aun más de nuestra afición y saber qual es su estado en cada momento. Aprenderemos a conocerlos y sabremos identificar lo que es un comportamiento normal y lo que puede ser el principio de una enfermedad. Ante el más leve indicio deberemos separar el pájaro del resto de animales y seguir atentamente su evolución. La rapidez en el inicio del tratamiento a menudo es la clave para atajar el problema. Dejarlo para más adelante o esperar que se solucione por si mismo, acostumbra a terminar mal.
una ayudita para la cria leerlo que os ira muy bien
Al inicio de cada temporada, ¿Quién no ha preguntado a algún criador amigo o juez, qué método de cría emplea o qué productos utiliza? (vitaminas, antibióticos, complejos, aminoácidos...)
Considero fundamental el tratamiento y plan al que se debe someter a los reproductores pues de ahí depende el éxito o fracaso de cada año. De ahí nacerán los futuros campeones.
En mi humilde opinión y con una experiencia de una década en la cría de estos preciosos animalitos, he sufrido (¡Como todos!), los mismos problemas o más que los demás, con temporadas de cría en las que la desesperación se apodera de uno mismo y con ganas en muchas ocasiones de dejarlo todo y abandonar.
El sistema que yo empleo, NO es un método novedoso, nunca visto, ni milagroso sino que simplemente es uno más que llevado a la práctica me ha dado unos resultados satisfactorios por regla general.
En PRIMER lugar parto de algo fundamental y que considero la primera regla a seguir. La temporada de cría para mí no comienza en Febrero o Marzo cuando vamos a poner a nuestros pájaros a criar sino que empieza justo en el momento de terminar la temporada anterior.
Cuando ya hemos separado todos los pollos de sus padres allá por el mes de Junio, solemos caer en el tremendo error de centrar toda nuestra atención en los jóvenes noveles, dándoles todo tipo de cuidados (bañeras, colorantes, pasta...) para prepararlos lo mejor posible para los concursos, olvidando por completo que en las voladeras, tenemos la semilla de donde nacerá el fruto de la temporada siguiente, que acaban de finalizar su labor de procrear, agotados, castigados y con muy pocas fuerzas. Es importantísimo cuidar y prestar la misma atención tanto a unos como otros. Continuo dándoles pasta de cría con sus vitaminas, nutrida variedad de verduras, hierbas silvestres, etc.
Acostumbro a tener en el periodo de reposo a los reproductores separados machos de hembras en jaulones amplios hasta primeros de Enero, teniendo en cuenta que yo comienzo la cría la segunda o tercera semana de Febrero.
Como SEGUNDO paso realizo la selección de los reproductores. Debemos ser estrictos y no ser compasivos a la hora de seleccionar. De nada sirve emplear para la cría un macho o hembra reproductor con unas cualidades extraordinarias, si este no está totalmente sano y sin ningún tipo de síntoma que delate alteraciones de salud.
Pero, ¿Cómo sabremos que un pájaro está totalmente sano? Lo sabremos con la observación diaria, viendo sus movimientos vigorosos y alegres de un palo a otro, ojos brillantes y vivos, respiración silenciosa, tripa perfectamente limpia, redonda, con reservas suficientes de grasas, sin enrojecimientos e inflamaciones de hígado ni venas negras que crucen su estómago. Solo así estaremos actuando de manera correcta. Ni que decir tiene que por supuesto también desecharemos aquellos ejemplares que estando sanos, no tengan la suficiente calidad como para aportar algo positivo al criadero. En mi caso nunca me quedo con pájaros que tienen rizos, pico grande, manchas melánicas en picos o patas, mal diseño de mosaico, lipocromo poco luminoso y bajo, escasa blancura...
No acostumbro a tratar a los pájaros con ningún tipo de antibiótico, ya que si están sanos, no lo necesitan. Considero que un antibiótico no debe utilizarse para prevenir sino para curar.
Como SEGUNDO paso realizo la selección de los reproductores. Debemos ser estrictos y no ser compasivos a la hora de seleccionar. De nada sirve emplear para la cría un macho o hembra reproductor con unas cualidades extraordinarias, si este no está totalmente sano y sin ningún tipo de síntoma que delate alteraciones de salud.
Pero, ¿Cómo sabremos que un pájaro está totalmente sano? Lo sabremos con la observación diaria, viendo sus movimientos vigorosos y alegres de un palo a otro, ojos brillantes y vivos, respiración silenciosa, tripa perfectamente limpia, redonda, con reservas suficientes de grasas, sin enrojecimientos e inflamaciones de hígado ni venas negras que crucen su estómago. Solo así estaremos actuando de manera correcta. Ni que decir tiene que por supuesto también desecharemos aquellos ejemplares que estando sanos, no tengan la suficiente calidad como para aportar algo positivo al criadero. En mi caso nunca me quedo con pájaros que tienen rizos, pico grande, manchas melánicas en picos o patas, mal diseño de mosaico, lipocromo poco luminoso y bajo, escasa blancura...
No acostumbro a tratar a los pájaros con ningún tipo de antibiótico, ya que si están sanos, no lo necesitan. Considero que un antibiótico no debe utilizarse para prevenir sino para curar.
Si abusamos de forma caprichosa de los antibióticos, cuando realmente sean necesarios, no surtirán el efecto que esperamos de los mismos debido a que nuestros pájaros estarán inmunizados y no erradicaremos nuestro problema. El ejemplo claro lo tenemos en nosotros mismos en que cuando estamos sanos jamás tomamos ningún medicamento. No es lo apropiado.
Una semana antes de la fecha de la unión de las parejas, cuando ya hemos comprobado que tanto machos como hembras están en celo, hacia mediados del mes de Febrero, cambio los separadores de chapa por los de rejilla para que la pareja pueda verse y familiarizarse entre sí. Además, coloco el nido a la hembra con pelo de cabra, sisal o yute, para que pueda comenzar la construcción del nido.
Es importante no acelerarse y anticiparnos en la fecha. Las ganas que tenemos en muchas ocasiones y la falta de paciencia nos pueden a nosotros mismos. ¿Quién no ha oído nunca que a finales del mes de Diciembre o en pleno mes de Enero, ya hay criadores compañeros que tienen parejas con huevos e incluso crías nacidas o anilladas?. Considero un error no tener la paciencia de esperar el momento adecuado de comenzar la cría pues estamos expuestos a lo siguiente:
* HUEVOS CLAROS . Puede que todavía tengamos machos que no están preparados para copular aunque los veamos vigorosos y cantarines por lo que nos encontraremos con muchísimas puestas perdidas por huevos infecundos.
* HELADAS . También puede ocurrir que las condiciones climatológicas empeoren (algo normal en esas fechas) y las bajas temperaturas se apoderen de nuestro criadero si no está resguardado y acondicionado, por lo que sufriremos la pérdida de algunas puestas pues las hembras saltarán de los nidos.
* HUEVOS FRÍOS O ROTOS. También podemos encontrarnos con hembras que ponen sus primeros huevos y no se meten a encubar o qué estas en vez de poner los huevos en el nido lo hagan en el suelo por su falta de madurez sexual.
* CONVIVENCIA O PELEAS. Cuando ninguno de los dos miembros de la pareja o uno de ellos no estén en plenas condiciones de celo, puede ocurrir o que se limiten a convivir en su jaula sin más o que se produzcan continuas peleas debido a que el macho acosa a la hembra y esta le rechaza por no estar preparada todavía.
En definitiva, es conveniente esperar el momento oportuno porque además de evitar todo lo expuesto anteriormente, tendremos mayor número de parejas criando a la vez, hecho que nos permitirá jugar tanto con huevos o crías y cambiarlas de un nido a otro en caso de urgencia si nos sucede algo inesperado.
Finalmente cuando observemos que la hembra comienza a hacer el nido, será cuando juntemos a la pareja e inauguremos de esta forma una nueva temporada de cría.
Feliz Cría a todos.
Considero fundamental el tratamiento y plan al que se debe someter a los reproductores pues de ahí depende el éxito o fracaso de cada año. De ahí nacerán los futuros campeones.
En mi humilde opinión y con una experiencia de una década en la cría de estos preciosos animalitos, he sufrido (¡Como todos!), los mismos problemas o más que los demás, con temporadas de cría en las que la desesperación se apodera de uno mismo y con ganas en muchas ocasiones de dejarlo todo y abandonar.
El sistema que yo empleo, NO es un método novedoso, nunca visto, ni milagroso sino que simplemente es uno más que llevado a la práctica me ha dado unos resultados satisfactorios por regla general.
En PRIMER lugar parto de algo fundamental y que considero la primera regla a seguir. La temporada de cría para mí no comienza en Febrero o Marzo cuando vamos a poner a nuestros pájaros a criar sino que empieza justo en el momento de terminar la temporada anterior.
Cuando ya hemos separado todos los pollos de sus padres allá por el mes de Junio, solemos caer en el tremendo error de centrar toda nuestra atención en los jóvenes noveles, dándoles todo tipo de cuidados (bañeras, colorantes, pasta...) para prepararlos lo mejor posible para los concursos, olvidando por completo que en las voladeras, tenemos la semilla de donde nacerá el fruto de la temporada siguiente, que acaban de finalizar su labor de procrear, agotados, castigados y con muy pocas fuerzas. Es importantísimo cuidar y prestar la misma atención tanto a unos como otros. Continuo dándoles pasta de cría con sus vitaminas, nutrida variedad de verduras, hierbas silvestres, etc.
Acostumbro a tener en el periodo de reposo a los reproductores separados machos de hembras en jaulones amplios hasta primeros de Enero, teniendo en cuenta que yo comienzo la cría la segunda o tercera semana de Febrero.
Como SEGUNDO paso realizo la selección de los reproductores. Debemos ser estrictos y no ser compasivos a la hora de seleccionar. De nada sirve emplear para la cría un macho o hembra reproductor con unas cualidades extraordinarias, si este no está totalmente sano y sin ningún tipo de síntoma que delate alteraciones de salud.
Pero, ¿Cómo sabremos que un pájaro está totalmente sano? Lo sabremos con la observación diaria, viendo sus movimientos vigorosos y alegres de un palo a otro, ojos brillantes y vivos, respiración silenciosa, tripa perfectamente limpia, redonda, con reservas suficientes de grasas, sin enrojecimientos e inflamaciones de hígado ni venas negras que crucen su estómago. Solo así estaremos actuando de manera correcta. Ni que decir tiene que por supuesto también desecharemos aquellos ejemplares que estando sanos, no tengan la suficiente calidad como para aportar algo positivo al criadero. En mi caso nunca me quedo con pájaros que tienen rizos, pico grande, manchas melánicas en picos o patas, mal diseño de mosaico, lipocromo poco luminoso y bajo, escasa blancura...
No acostumbro a tratar a los pájaros con ningún tipo de antibiótico, ya que si están sanos, no lo necesitan. Considero que un antibiótico no debe utilizarse para prevenir sino para curar.
Como SEGUNDO paso realizo la selección de los reproductores. Debemos ser estrictos y no ser compasivos a la hora de seleccionar. De nada sirve emplear para la cría un macho o hembra reproductor con unas cualidades extraordinarias, si este no está totalmente sano y sin ningún tipo de síntoma que delate alteraciones de salud.
Pero, ¿Cómo sabremos que un pájaro está totalmente sano? Lo sabremos con la observación diaria, viendo sus movimientos vigorosos y alegres de un palo a otro, ojos brillantes y vivos, respiración silenciosa, tripa perfectamente limpia, redonda, con reservas suficientes de grasas, sin enrojecimientos e inflamaciones de hígado ni venas negras que crucen su estómago. Solo así estaremos actuando de manera correcta. Ni que decir tiene que por supuesto también desecharemos aquellos ejemplares que estando sanos, no tengan la suficiente calidad como para aportar algo positivo al criadero. En mi caso nunca me quedo con pájaros que tienen rizos, pico grande, manchas melánicas en picos o patas, mal diseño de mosaico, lipocromo poco luminoso y bajo, escasa blancura...
No acostumbro a tratar a los pájaros con ningún tipo de antibiótico, ya que si están sanos, no lo necesitan. Considero que un antibiótico no debe utilizarse para prevenir sino para curar.
Si abusamos de forma caprichosa de los antibióticos, cuando realmente sean necesarios, no surtirán el efecto que esperamos de los mismos debido a que nuestros pájaros estarán inmunizados y no erradicaremos nuestro problema. El ejemplo claro lo tenemos en nosotros mismos en que cuando estamos sanos jamás tomamos ningún medicamento. No es lo apropiado.
Una semana antes de la fecha de la unión de las parejas, cuando ya hemos comprobado que tanto machos como hembras están en celo, hacia mediados del mes de Febrero, cambio los separadores de chapa por los de rejilla para que la pareja pueda verse y familiarizarse entre sí. Además, coloco el nido a la hembra con pelo de cabra, sisal o yute, para que pueda comenzar la construcción del nido.
Es importante no acelerarse y anticiparnos en la fecha. Las ganas que tenemos en muchas ocasiones y la falta de paciencia nos pueden a nosotros mismos. ¿Quién no ha oído nunca que a finales del mes de Diciembre o en pleno mes de Enero, ya hay criadores compañeros que tienen parejas con huevos e incluso crías nacidas o anilladas?. Considero un error no tener la paciencia de esperar el momento adecuado de comenzar la cría pues estamos expuestos a lo siguiente:
* HUEVOS CLAROS . Puede que todavía tengamos machos que no están preparados para copular aunque los veamos vigorosos y cantarines por lo que nos encontraremos con muchísimas puestas perdidas por huevos infecundos.
* HELADAS . También puede ocurrir que las condiciones climatológicas empeoren (algo normal en esas fechas) y las bajas temperaturas se apoderen de nuestro criadero si no está resguardado y acondicionado, por lo que sufriremos la pérdida de algunas puestas pues las hembras saltarán de los nidos.
* HUEVOS FRÍOS O ROTOS. También podemos encontrarnos con hembras que ponen sus primeros huevos y no se meten a encubar o qué estas en vez de poner los huevos en el nido lo hagan en el suelo por su falta de madurez sexual.
* CONVIVENCIA O PELEAS. Cuando ninguno de los dos miembros de la pareja o uno de ellos no estén en plenas condiciones de celo, puede ocurrir o que se limiten a convivir en su jaula sin más o que se produzcan continuas peleas debido a que el macho acosa a la hembra y esta le rechaza por no estar preparada todavía.
En definitiva, es conveniente esperar el momento oportuno porque además de evitar todo lo expuesto anteriormente, tendremos mayor número de parejas criando a la vez, hecho que nos permitirá jugar tanto con huevos o crías y cambiarlas de un nido a otro en caso de urgencia si nos sucede algo inesperado.
Finalmente cuando observemos que la hembra comienza a hacer el nido, será cuando juntemos a la pareja e inauguremos de esta forma una nueva temporada de cría.
Feliz Cría a todos.
sistema digestivo
Sistema digestivo
En primer lugar, el aparato digestivo comienza con el pico y la boca, lugar donde no se produce ninguna masticación, y el alimento es tragado entero. Este pasa luego por el esófago, el cual es bastante muscular y en algunos grupos como los granívoros presenta un ensanchamiento denominado buche, el cual sirve como almacenamiento de alimento. El estómago de las aves es glandular, donde la acción de las enzimas gástricas ayuda a la degradación de los alimentos ingeridos, para que sean aptos para su asimilación. Muchas aves ingieren pequeñas piedrecillas que se sitúan en el estómago muscular llamado molleja, estas piedrecillas se denominan "grit", y tienen como función ayudar al proceso de molienda. A continuación el alimento pasa al intestino, el cual es bastante diferente al de los mamíferos. Sin embargo, es posible diferenciar claramente un intestino medio, denominado duodeno, donde desembocan los productos del hígado y del páncreas. A continuación está el intestino delgado, donde se produce la asimilación de las sustancias alimenticias al organismo y un intestino terminal, el cual en aves de régimen vegetariano se divide en dos ciegos. Los desechos del proceso digestivo se eliminan por la cloaca, lugar donde convergen además los conductos del sistema reproductor y urinario.
El sistema de excresión está adaptado para la vida aerea. Se presentan dos riñones, los cuales excretan ácido urico, el cual se puede concentrar más, por lo que no es necesario diluir la orina con agua, disminuyendo así el peso del ave. Los picaflores o colibrís secretan algo de urea, ya que ingieren una alta cantidad de agua, debido a su dieta nectarívora.
En aves marinas (Procellariiformes), por sobre el pico, se presenta la glándula de la sal, la cual concentra las sales que vienen en la dieta, y las elimina por una "lágrima", manteniendo así el equilibrio osmótico. Las rapaces (Falconiformes), con algunas excepciones, también presentan esta adaptación, pero no se sabe bien si es igual a la de las aves marinas.
Alimentación
Distintos grupos de aves tienen distintos requerimientos energéticos. De esta forma, existen variados regimenes dietarios. Independientemente al tipo de dieta, las aves siempre requieren de grasas, proteínas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y agua para su normal desarrollo. A diferencia de otros grupos animales, las aves muy raramente mueren de inanición en condiciones naturales, ya que son predadas antes de que esto suceda, o bien se inmunodeprimen y mueren a causa de otra enfermedad.
La granivoría se refiere a la dieta que se basa en el consumo de semillas. Los granos tienen alto contenido de grasas y proteínas pero muy poco contenido de agua, por lo que las aves granívoras necesitan siempre incluir agua en su dieta. Son justamente de este grupo las aves que presentan grit en sus mollejas.
Los insectívoros son aquellas aves que consumen insectos y otros artrópodos (invertebrados con patas articuladas) como arañas, para satisfacer sus necesidades nutricionales. Los insectos son una muy buena fuente de proteínas y minerales. Estas aves generalmente ocupan el agua que está en el alimento, por lo que raramente beben agua.
La frugivoría se refiere a la dieta consistente en frutas. En realidad, son muy pocas las aves que son frugívoras estrictas, ya que esta clase de alimento es muy pobre en proteínas, por lo que deben balancear su dieta consumiendo insectos. Estas aves consumen los frutos de las angiospermas (árboles de fruto carnoso), cuyos frutos están especialmente diseñados para que los seres vivos, en especial las aves lo consuman, y sirvan para la dispersión de las semillas. Así, las aves frugívoras cumplen un importante rol en esta tarea. Muchos vegetales producen sustancias químicas secundarias, que cumplen la función de darle mal sabor o ser venenosas para así evitar la predación. Una de estas sustancias es la capsaicina de vegetales del género Capsicum (pimentones, ajíes o chiles), sustancia alcaloide que produce picazón al ser consumida por mamíferos. Sin embargo, esta sustancia no produce tal efecto en aves. De esta forma se podría pensar que este mecanismo fue diseñado para que las aves sean las dispersoras de estos vegetales.
Aquellas aves que basan su dieta en el consumo de néctar se llaman nectarívoras. El néctar producido por la planta tiene como único objetivo atraer al polinizador. El néctar es casi exclusivamente agua y carbohidratos, lo que consituye al igual que la frugivoría, una dieta pobre. Por lo tanto, las aves nectarívoras como los picaflores o colibrís (picaflor es lo mismo que colibrí) requieren consumir insectos para completar su dieta. Las flores rojas son diseñadas para los picaflores, ya que los insectos no ven el color rojo. Como los picaflores son exclusivos de las Américas, es justamente en los bosques sudamericanos donde podemos encontrar la mayor cantidad de flores rojas tubulares en comparación a otros bosques del mundo. Existen carpinteros en Norteamérica llamados "sapsuckers" (chupa sabia) que perforan el árbol "Mapple" y liban su sabia dulce.
La folivoría es el consumo de follaje (hojas), y las aves que presentan esta dieta son los patos, gansos y avestruz, entre otras. Generalmente las aves que tienen esta dieta consumen los brotes nuevos, los cuales se caracterizan por tener poca proteína, hidratos de carbono y grasa. Es decir, son pobres en energía. Las aves frugívoras usualmente son grandes, debido a que deben consumir una gran cantidad de hojas y su sistema digestivo está adaptado para tales fines. La especie de ave folívora más pequeña del mundo es la Rara (Phitotoma rara), y como muchas folívoras, presenta como adaptación en el pico pequeños dientecillos que le permiten cortar la hoja. La Rara también come frutos, lo cual podría explicar su pequeño tamaño.
Las aves carnívoras son aquellas que consumen carne. Puede tener distintas clasificaciones, como piscivoría o ictiofagia (consumo de peces), aves corroñeras (consumo de cadáveres), etc. La carne en sí es casi el mejor alimento, pero es difícil de obtener. Además, para conseguirla se requiere un gasto energético el cual debe justificarse con una buena presa. La carroña por su parte, es un recurso de difícil predicción, por lo que las aves carroñeras como los buitres del viejo y nuevo mundo deben optimizar su gasto energético y técnicas de búsqueda del recurso. Por ejemplo, el Jote de cabeza colorada (Cathartes aura) se guía por el olfato, mientras que el Jote de cabeza negra (Coragyps atratus) lo hace mediante la vista.
La alimentación de las crías se basa, en casi todas las aves, en el consumo de artrópodos con sus larvas y otros invertebrados como anélidos (gusanos). Esto es porque estos alimentos son una rica fuente de proteínas, energía y minerales, necesarios para el crecimiento acelerado en el cual se encuentran los pollos. Las aves marinas alimentan a sus crías con un regurgitado de las aves que capturan mar adentro; las palomas y tórtolas (Columbiiformes) dan a sus crías un líquido similar a la leche, que producen en el buche, mientras que los falconiformes alimentan a sus polluelos con carne de las presas que cazan.
En primer lugar, el aparato digestivo comienza con el pico y la boca, lugar donde no se produce ninguna masticación, y el alimento es tragado entero. Este pasa luego por el esófago, el cual es bastante muscular y en algunos grupos como los granívoros presenta un ensanchamiento denominado buche, el cual sirve como almacenamiento de alimento. El estómago de las aves es glandular, donde la acción de las enzimas gástricas ayuda a la degradación de los alimentos ingeridos, para que sean aptos para su asimilación. Muchas aves ingieren pequeñas piedrecillas que se sitúan en el estómago muscular llamado molleja, estas piedrecillas se denominan "grit", y tienen como función ayudar al proceso de molienda. A continuación el alimento pasa al intestino, el cual es bastante diferente al de los mamíferos. Sin embargo, es posible diferenciar claramente un intestino medio, denominado duodeno, donde desembocan los productos del hígado y del páncreas. A continuación está el intestino delgado, donde se produce la asimilación de las sustancias alimenticias al organismo y un intestino terminal, el cual en aves de régimen vegetariano se divide en dos ciegos. Los desechos del proceso digestivo se eliminan por la cloaca, lugar donde convergen además los conductos del sistema reproductor y urinario.
El sistema de excresión está adaptado para la vida aerea. Se presentan dos riñones, los cuales excretan ácido urico, el cual se puede concentrar más, por lo que no es necesario diluir la orina con agua, disminuyendo así el peso del ave. Los picaflores o colibrís secretan algo de urea, ya que ingieren una alta cantidad de agua, debido a su dieta nectarívora.
En aves marinas (Procellariiformes), por sobre el pico, se presenta la glándula de la sal, la cual concentra las sales que vienen en la dieta, y las elimina por una "lágrima", manteniendo así el equilibrio osmótico. Las rapaces (Falconiformes), con algunas excepciones, también presentan esta adaptación, pero no se sabe bien si es igual a la de las aves marinas.
Alimentación
Distintos grupos de aves tienen distintos requerimientos energéticos. De esta forma, existen variados regimenes dietarios. Independientemente al tipo de dieta, las aves siempre requieren de grasas, proteínas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y agua para su normal desarrollo. A diferencia de otros grupos animales, las aves muy raramente mueren de inanición en condiciones naturales, ya que son predadas antes de que esto suceda, o bien se inmunodeprimen y mueren a causa de otra enfermedad.
La granivoría se refiere a la dieta que se basa en el consumo de semillas. Los granos tienen alto contenido de grasas y proteínas pero muy poco contenido de agua, por lo que las aves granívoras necesitan siempre incluir agua en su dieta. Son justamente de este grupo las aves que presentan grit en sus mollejas.
Los insectívoros son aquellas aves que consumen insectos y otros artrópodos (invertebrados con patas articuladas) como arañas, para satisfacer sus necesidades nutricionales. Los insectos son una muy buena fuente de proteínas y minerales. Estas aves generalmente ocupan el agua que está en el alimento, por lo que raramente beben agua.
La frugivoría se refiere a la dieta consistente en frutas. En realidad, son muy pocas las aves que son frugívoras estrictas, ya que esta clase de alimento es muy pobre en proteínas, por lo que deben balancear su dieta consumiendo insectos. Estas aves consumen los frutos de las angiospermas (árboles de fruto carnoso), cuyos frutos están especialmente diseñados para que los seres vivos, en especial las aves lo consuman, y sirvan para la dispersión de las semillas. Así, las aves frugívoras cumplen un importante rol en esta tarea. Muchos vegetales producen sustancias químicas secundarias, que cumplen la función de darle mal sabor o ser venenosas para así evitar la predación. Una de estas sustancias es la capsaicina de vegetales del género Capsicum (pimentones, ajíes o chiles), sustancia alcaloide que produce picazón al ser consumida por mamíferos. Sin embargo, esta sustancia no produce tal efecto en aves. De esta forma se podría pensar que este mecanismo fue diseñado para que las aves sean las dispersoras de estos vegetales.
Aquellas aves que basan su dieta en el consumo de néctar se llaman nectarívoras. El néctar producido por la planta tiene como único objetivo atraer al polinizador. El néctar es casi exclusivamente agua y carbohidratos, lo que consituye al igual que la frugivoría, una dieta pobre. Por lo tanto, las aves nectarívoras como los picaflores o colibrís (picaflor es lo mismo que colibrí) requieren consumir insectos para completar su dieta. Las flores rojas son diseñadas para los picaflores, ya que los insectos no ven el color rojo. Como los picaflores son exclusivos de las Américas, es justamente en los bosques sudamericanos donde podemos encontrar la mayor cantidad de flores rojas tubulares en comparación a otros bosques del mundo. Existen carpinteros en Norteamérica llamados "sapsuckers" (chupa sabia) que perforan el árbol "Mapple" y liban su sabia dulce.
La folivoría es el consumo de follaje (hojas), y las aves que presentan esta dieta son los patos, gansos y avestruz, entre otras. Generalmente las aves que tienen esta dieta consumen los brotes nuevos, los cuales se caracterizan por tener poca proteína, hidratos de carbono y grasa. Es decir, son pobres en energía. Las aves frugívoras usualmente son grandes, debido a que deben consumir una gran cantidad de hojas y su sistema digestivo está adaptado para tales fines. La especie de ave folívora más pequeña del mundo es la Rara (Phitotoma rara), y como muchas folívoras, presenta como adaptación en el pico pequeños dientecillos que le permiten cortar la hoja. La Rara también come frutos, lo cual podría explicar su pequeño tamaño.
Las aves carnívoras son aquellas que consumen carne. Puede tener distintas clasificaciones, como piscivoría o ictiofagia (consumo de peces), aves corroñeras (consumo de cadáveres), etc. La carne en sí es casi el mejor alimento, pero es difícil de obtener. Además, para conseguirla se requiere un gasto energético el cual debe justificarse con una buena presa. La carroña por su parte, es un recurso de difícil predicción, por lo que las aves carroñeras como los buitres del viejo y nuevo mundo deben optimizar su gasto energético y técnicas de búsqueda del recurso. Por ejemplo, el Jote de cabeza colorada (Cathartes aura) se guía por el olfato, mientras que el Jote de cabeza negra (Coragyps atratus) lo hace mediante la vista.
La alimentación de las crías se basa, en casi todas las aves, en el consumo de artrópodos con sus larvas y otros invertebrados como anélidos (gusanos). Esto es porque estos alimentos son una rica fuente de proteínas, energía y minerales, necesarios para el crecimiento acelerado en el cual se encuentran los pollos. Las aves marinas alimentan a sus crías con un regurgitado de las aves que capturan mar adentro; las palomas y tórtolas (Columbiiformes) dan a sus crías un líquido similar a la leche, que producen en el buche, mientras que los falconiformes alimentan a sus polluelos con carne de las presas que cazan.
NEKTON-S ha sido usado con éxito durante años por aficionados a los pájaros, parques zoológicos y, principalmente, por avicultores. En todo este tiempo NEKTON-S ha demostrado su eficacia para contrarrestar los efectos de la muda, de los cambios de jaula, de las enfermedades y de los tratamientos médicos, así como para potenciar la resistencia a las enfermedades.
Vitaminas
Las vitaminas son compuestos orgánicos de vital importancia y que actúan en pequeñas cantidades. Cada vitamina desempeña una función específica en el organismo. Algunas son esenciales para la transformación de la energía, mientras que otras regulan el metabolismo de las distintas unidades estructurales( células, membranas y huesos). Cuando una determinada vitamina falta, aparecen diversas alteraciones y enfermedades, en grado variable. El déficit de una vitamina puede causar retrasos del crecimiento y alteraciones reproductivas, así como una disminución del rendimiento.
El organismo es incapaz de sintetizar muchas vitaminas, lo que equivale a decir que deben estar presentes en la dieta. En el caso de las aves incluso las semillas de buena calidad pueden ser deficitarias en algunas o todas las vitaminas. La dieta debería enriquecerse diariamente para asegurar un aporte regular de vitaminas esenciales
NEKTON-S ha sido formulado para satisfacer los requerimientos vitamínicos estándar de las aves ornamentales.
Aminoácidos
Las proteínas son los "ladrillos orgánicos" del organismo. Junto a los carbohidratos, los lípidos, las vitaminas, los oligoelementos y el agua, las proteínas son los componentes del alimento que resultan decisivos para el organismo. Básicamente, las proteínas son importantes como fuente de aminoácidos, con lo que el organismo puede construir sus propias proteínas estructurales y funcionales. En el tracto digestivo la proteína dietética es digerida o hidrolizada, obteniéndose aminoácidos que son absorbidos y empleados en la construcción de las proteínas necesarias para el organismo. Las proteínas constan de una o más cadenas y están formadas por unos 23 aminoácidos. No obstante, el organismo es incapaz de sintetizar algunos aminoácidos a una velocidad suficiente para satisfacer sus necesidades fisiológicas, por lo que estos aminoácidos esenciales deben estar presentes en la dieta. El valor biológico de una proteína viene dado por el número de aminoácidos esenciales que contiene. Por otra parte, la calidad de una proteína depende de la variedad de los aminoácidos que contiene y de sí las proporciones de los aminoácidos esenciales se aproximan a las necesidades fisiológicas de la especie en cuestión. De este modo, la calidad de una proteína dietética está limitada por la presencia en su "cadena proteica" de un aminoácido cuyo contenido es inferior a las necesidades. Por consiguiente, el organismo no puede sintetizar la cantidad suficiente de sus propias proteínas estructurales y funcionales.
En los animales adultos los síntomas de un déficit vitamínico son la disminución del rendimiento y de la producción, lo que en aves se traduce en un mal plumaje.
NEKTON-S contiene 18 aminoácidos esenciales en la configuración L (la existente en la naturaleza), lo que facilita su asimilación. Los aminoácidos presentes en NEKTON-S han sido formulados para proporcionar a los organismos una cantidad suficiente de "material de construcción" para que construyan sus propias proteínas.
Minerales y Oligoelementos
Todo aficionado a las aves sabe que la vida no puede sostenerse sin un aporte regular de elementos inorgánicos al cuerpo. Los minerales esenciales son cruciales para las estructuras esqueléticas como los huesos y los dientes. Desempeñan un papel en la regulación del equilibrio ácido-base y sirven para mantener y regular el sistema coloidal.
Algunos minerales son componentes o activadores de enzimas y/u otros sistemas o unidades biológicas, p.ej. el yodo y el hierro en la hemoglobina. En resumen, podemos afirmar que los oligoelementos actúan como unidades de construcción del esqueleto o como reguladores de los procesos corporales. Por tanto, su aporte regular es especialmente importante durante los períodos de crecimiento.
NEKTON-S ha tenido en cuenta las necesidades de las aves y contiene una mezcla equilibrada de minerales y oligoelementos.
Composición y contenido mínimo en vitaminas por 1.000 g:
Vit. A: 6.500.000 U.I.
Vit. D3: 10.000 U.I
Vit. E: 6.500 mg
Cobre: 250 mg
Cinc: 1250 mg
Vit. B1: 670 mg
Vit. B2: 1.670 mg
Pantotenato-D-Calcio: 3.300 mg
Nicotinamida: 10.000 mg
Vit. B6: 670 mg
Vit. C: 16.670 mg
Vit. K3: 1330 mg
Vit. H (Biotina): 30 mg
18 aminoácidos, manganeso, cinc, cobre, hierro, iodo, calcio y fósforo.
Humedad <12%
Dosificación
NEKTON-S es un polvo soluble en agua fría que representa la forma ideal de enriquecer la dieta de sus aves de jaula. Puede añadirse al agua del bebedero o bien espolvorearse sobre los alimentos blandos.
Cada envase de NEKTON-S contiene una cucharilla dosificadora de 1 g.
Adición al agua del bebedero
Cambie el agua del bebedero diariamente y prepare únicamente la cantidad de agua que su pájaro consume en un día, ajustando la dosis de NEKTON-S. El fabricante recomienda 1 g de NEKTON-S por cada 250 ml de agua.
Espolvoreo sobre alimentos blandos
Si se añade al alimento, solo debe repartirse la cantidad de NEKTON-S que corresponda a la ración diaria. El fabricante recomienda añadir 1 g de NEKTON-S por cada 250 g de alimento blando (p.ej. pasta de cría).
Pauta (utilizando la cucharilla dosificadora):
1 cucharada por cada 250 ml de agua (1/4 de una cucharilla de café por cada 250 ml)
2 cucharadas por cada 500 ml de agua (1/2 cucharilla de café por cada 500 ml de agua)
Si solo hay que alimentar a un pájaro, con una aguja fina haremos un agujero en la tapa y sacudiremos el frasco de NEKTON-S sobre el agua del bebedero o sobre la pasta de cría.
En situaciones estresantes (cambios de jaula, tras la adquisición), en caso de enfermedad y similares, la dosis de NEKTON-S puede doblarse sin inconveniente alguno.
Emplee NEKTON-E junto con NEKTON-S para conseguir mejorar la fecundación. Si Ud. sigue estos consejos le sorprenderán los resultados reproductivos que conseguirá.
ADVERTENCIAS Al igual que ocurre con todos los productos ricos en proteína, debe prestarse una atención especial a la higiene cuando NEKTOT-S se añade al agua del bebedero. La solución debe cambiarse diariamente, pero antes el bebedero o el dispensador del agua debe limpiarse y desinfectarse a fondo.
Como este suplemento contiene más vitamina D y oligoelementos que el pienso completo, únicamente debe añadirse al 10% de la ración diaria del ave.
Consérvese en un lugar seco, fresco y oscuro. En un envase sin abrir y almacenado en condiciones adecuadas, las vitaminas contenidas en NEKTON-S no pierden sus propiedades hasta la fecha de caducidad.
Vitaminas
Las vitaminas son compuestos orgánicos de vital importancia y que actúan en pequeñas cantidades. Cada vitamina desempeña una función específica en el organismo. Algunas son esenciales para la transformación de la energía, mientras que otras regulan el metabolismo de las distintas unidades estructurales( células, membranas y huesos). Cuando una determinada vitamina falta, aparecen diversas alteraciones y enfermedades, en grado variable. El déficit de una vitamina puede causar retrasos del crecimiento y alteraciones reproductivas, así como una disminución del rendimiento.
El organismo es incapaz de sintetizar muchas vitaminas, lo que equivale a decir que deben estar presentes en la dieta. En el caso de las aves incluso las semillas de buena calidad pueden ser deficitarias en algunas o todas las vitaminas. La dieta debería enriquecerse diariamente para asegurar un aporte regular de vitaminas esenciales
NEKTON-S ha sido formulado para satisfacer los requerimientos vitamínicos estándar de las aves ornamentales.
Aminoácidos
Las proteínas son los "ladrillos orgánicos" del organismo. Junto a los carbohidratos, los lípidos, las vitaminas, los oligoelementos y el agua, las proteínas son los componentes del alimento que resultan decisivos para el organismo. Básicamente, las proteínas son importantes como fuente de aminoácidos, con lo que el organismo puede construir sus propias proteínas estructurales y funcionales. En el tracto digestivo la proteína dietética es digerida o hidrolizada, obteniéndose aminoácidos que son absorbidos y empleados en la construcción de las proteínas necesarias para el organismo. Las proteínas constan de una o más cadenas y están formadas por unos 23 aminoácidos. No obstante, el organismo es incapaz de sintetizar algunos aminoácidos a una velocidad suficiente para satisfacer sus necesidades fisiológicas, por lo que estos aminoácidos esenciales deben estar presentes en la dieta. El valor biológico de una proteína viene dado por el número de aminoácidos esenciales que contiene. Por otra parte, la calidad de una proteína depende de la variedad de los aminoácidos que contiene y de sí las proporciones de los aminoácidos esenciales se aproximan a las necesidades fisiológicas de la especie en cuestión. De este modo, la calidad de una proteína dietética está limitada por la presencia en su "cadena proteica" de un aminoácido cuyo contenido es inferior a las necesidades. Por consiguiente, el organismo no puede sintetizar la cantidad suficiente de sus propias proteínas estructurales y funcionales.
En los animales adultos los síntomas de un déficit vitamínico son la disminución del rendimiento y de la producción, lo que en aves se traduce en un mal plumaje.
NEKTON-S contiene 18 aminoácidos esenciales en la configuración L (la existente en la naturaleza), lo que facilita su asimilación. Los aminoácidos presentes en NEKTON-S han sido formulados para proporcionar a los organismos una cantidad suficiente de "material de construcción" para que construyan sus propias proteínas.
Minerales y Oligoelementos
Todo aficionado a las aves sabe que la vida no puede sostenerse sin un aporte regular de elementos inorgánicos al cuerpo. Los minerales esenciales son cruciales para las estructuras esqueléticas como los huesos y los dientes. Desempeñan un papel en la regulación del equilibrio ácido-base y sirven para mantener y regular el sistema coloidal.
Algunos minerales son componentes o activadores de enzimas y/u otros sistemas o unidades biológicas, p.ej. el yodo y el hierro en la hemoglobina. En resumen, podemos afirmar que los oligoelementos actúan como unidades de construcción del esqueleto o como reguladores de los procesos corporales. Por tanto, su aporte regular es especialmente importante durante los períodos de crecimiento.
NEKTON-S ha tenido en cuenta las necesidades de las aves y contiene una mezcla equilibrada de minerales y oligoelementos.
Composición y contenido mínimo en vitaminas por 1.000 g:
Vit. A: 6.500.000 U.I.
Vit. D3: 10.000 U.I
Vit. E: 6.500 mg
Cobre: 250 mg
Cinc: 1250 mg
Vit. B1: 670 mg
Vit. B2: 1.670 mg
Pantotenato-D-Calcio: 3.300 mg
Nicotinamida: 10.000 mg
Vit. B6: 670 mg
Vit. C: 16.670 mg
Vit. K3: 1330 mg
Vit. H (Biotina): 30 mg
18 aminoácidos, manganeso, cinc, cobre, hierro, iodo, calcio y fósforo.
Humedad <12%
Dosificación
NEKTON-S es un polvo soluble en agua fría que representa la forma ideal de enriquecer la dieta de sus aves de jaula. Puede añadirse al agua del bebedero o bien espolvorearse sobre los alimentos blandos.
Cada envase de NEKTON-S contiene una cucharilla dosificadora de 1 g.
Adición al agua del bebedero
Cambie el agua del bebedero diariamente y prepare únicamente la cantidad de agua que su pájaro consume en un día, ajustando la dosis de NEKTON-S. El fabricante recomienda 1 g de NEKTON-S por cada 250 ml de agua.
Espolvoreo sobre alimentos blandos
Si se añade al alimento, solo debe repartirse la cantidad de NEKTON-S que corresponda a la ración diaria. El fabricante recomienda añadir 1 g de NEKTON-S por cada 250 g de alimento blando (p.ej. pasta de cría).
Pauta (utilizando la cucharilla dosificadora):
1 cucharada por cada 250 ml de agua (1/4 de una cucharilla de café por cada 250 ml)
2 cucharadas por cada 500 ml de agua (1/2 cucharilla de café por cada 500 ml de agua)
Si solo hay que alimentar a un pájaro, con una aguja fina haremos un agujero en la tapa y sacudiremos el frasco de NEKTON-S sobre el agua del bebedero o sobre la pasta de cría.
En situaciones estresantes (cambios de jaula, tras la adquisición), en caso de enfermedad y similares, la dosis de NEKTON-S puede doblarse sin inconveniente alguno.
Emplee NEKTON-E junto con NEKTON-S para conseguir mejorar la fecundación. Si Ud. sigue estos consejos le sorprenderán los resultados reproductivos que conseguirá.
ADVERTENCIAS Al igual que ocurre con todos los productos ricos en proteína, debe prestarse una atención especial a la higiene cuando NEKTOT-S se añade al agua del bebedero. La solución debe cambiarse diariamente, pero antes el bebedero o el dispensador del agua debe limpiarse y desinfectarse a fondo.
Como este suplemento contiene más vitamina D y oligoelementos que el pienso completo, únicamente debe añadirse al 10% de la ración diaria del ave.
Consérvese en un lugar seco, fresco y oscuro. En un envase sin abrir y almacenado en condiciones adecuadas, las vitaminas contenidas en NEKTON-S no pierden sus propiedades hasta la fecha de caducidad.