La Mata. Capturas por unos niños en 1975.
Publicado: Dom Sep 28, 2008 6:23 pm
Son las 6´00 horas de la mañana. Acabo de dormirme hace un par de horas pensando como será por la mañana.
Me visto
Desayuno un vaso de leche (si eso es desayunar).
Son finales de Octubre. Un Octubre lluvioso y hoy es domingo. Me esperan mis primos para ir al campo.
Preparo mis pájaros, jilgueros. Ato las jaulas con una cuerda a la vieja usanza. Tienen agua y comida para todo el día. En el petate la liga, los palillos y algo más de alpiste \"por si las moscas\", y agua.
- ¡Se me olvidaba! ¡El manguito, dónde he puesto el manguito!
Por fin lo encontré, ya tengo dónde meter los jilgueros que cojamos. Si cogemos alguno
Son las 6´15 horas y salgo de casa. Voy caminando por las calles del pueblo. Están solas sólo se oyen mis andares y mi respiración agitada.
Tardaremos poco seguro que ellos ya están levantados y me esperan.
Llego a casa de mis primos y los llamo. Nos dirigimos hacia las afueras del pueblo. Caminando deprisa hacia el campo, en silencio
La mata esta escondida y la tenemos que levantar. Debemos procurar que no se nos haga de día. Tenemos que coger el revuelo de la mañana.
Andamos por el campo rozándonos con pasto y cardos sonando contra nuestros zapatos
- Allí, allí, allí la dejamos ayer.
No se ve nada, está nublado pero no hace frío. Está oscuro y casi vamos a tientas por mitad del campo. Lo conocemos. Casi sabemos dónde está cada piedra.
Por fin la vemos, la mata. Está tendida como la dejamos contra unos zarzales. La cogemos. La levantamos y la montamos.
Son casi la 7´00 horas de la mañana ya se ve un poco y solo se oyen unos mirlos y algún pechuguita(petirrojo).
Hemos colocado los junquillos en los copos de la mata y los reclamos están nerviosos. Están deseando que los destapemos, se están piteando con la tenue luz del alba.
Por fin llega el momento.
La mata levantada, los juncos untados de liga y colocados en los copos y los reclamos alejados varios metros en una piedra alta y plana.
Empiezan a pasar volando jilgueros se les conoce por el amarillo de las alas. A primera hora entran mejor. Los reclamos no paran de cantar, de recibir, de llamar.
Vienen siete u ocho y se paran tres.
Es hora de correr a por ello hacia la mata hemos cogido tres. Están en le suelo. Vienen más y nos agachamos a mitad de camino y caen otros dos.
- ¡¡Ahora sí vamos!!
Hay que estar ágiles tenemos cinco en el suelo. Qué bonitos son
- Este más bonito para mí que tiene seis habas.
Los metemos en el manguito
- Mira mira que alto van esos, casi no se ven.
- Si van muy alto, esos no hacen caso.
- Sí, sí, sí mira como bajan.
- ¡Qué bueno el reclamo! Los ha bajado de lo alto del cielo.
Dan vueltas, otra vuelta, otra, no quieren entrar y se paran en unos cardos.
- Escucha los está llamando el de la jaula se esta dejando la garganta.
Por fin entran otros dos más. A correr. A por ellos.
Qué maravilla de reclamo cómo canta. Desde arriba desde lo alto los ha bajado y los ha metido.
Tengo hambre no he sino bebido un vaso de leche, pero mi primo ha traído chorizo y pan y una tortilla. Mi tía nos ha echado algo de comer y son la 10´30 horas de la mañana y hemos comido.
La mañana se ha dado bien, se ha ido.
Hemos cogido veintitantos o yo que sé, son bonitos y los criaremos todos, los repartiremos.
- A ver a quien le sale el mejor.
- Vale ya lo veremos.
- Cuando canten los retorcemos.
- No, no que se mueren.
- Pues vale.
Por fin llegamos a casa. Vinimos por donde fuímmos.
La gente nos para.
- ¿Cuantos habeís cogido?
- Cinco o seis para criarlos.
- ¿Los puedo ver?
- Mira.
- Son bonitos.
- Sí este el que más.
- A ver si canta.
- Veremos a ver
- Suerte con él.
Están esperándonos en casa son la 13´45 horas y hay que comer.
La semana que viene ya veremos.
¿Saldremos otra vez?
FIN
OCTUBRE DE 1975.
Espero que os haya gustado, ya que es una historia real.
Un saludo con COLIOS, QUEJAS Y ADORNOS.
Me visto
Desayuno un vaso de leche (si eso es desayunar).
Son finales de Octubre. Un Octubre lluvioso y hoy es domingo. Me esperan mis primos para ir al campo.
Preparo mis pájaros, jilgueros. Ato las jaulas con una cuerda a la vieja usanza. Tienen agua y comida para todo el día. En el petate la liga, los palillos y algo más de alpiste \"por si las moscas\", y agua.
- ¡Se me olvidaba! ¡El manguito, dónde he puesto el manguito!
Por fin lo encontré, ya tengo dónde meter los jilgueros que cojamos. Si cogemos alguno
Son las 6´15 horas y salgo de casa. Voy caminando por las calles del pueblo. Están solas sólo se oyen mis andares y mi respiración agitada.
Tardaremos poco seguro que ellos ya están levantados y me esperan.
Llego a casa de mis primos y los llamo. Nos dirigimos hacia las afueras del pueblo. Caminando deprisa hacia el campo, en silencio
La mata esta escondida y la tenemos que levantar. Debemos procurar que no se nos haga de día. Tenemos que coger el revuelo de la mañana.
Andamos por el campo rozándonos con pasto y cardos sonando contra nuestros zapatos
- Allí, allí, allí la dejamos ayer.
No se ve nada, está nublado pero no hace frío. Está oscuro y casi vamos a tientas por mitad del campo. Lo conocemos. Casi sabemos dónde está cada piedra.
Por fin la vemos, la mata. Está tendida como la dejamos contra unos zarzales. La cogemos. La levantamos y la montamos.
Son casi la 7´00 horas de la mañana ya se ve un poco y solo se oyen unos mirlos y algún pechuguita(petirrojo).
Hemos colocado los junquillos en los copos de la mata y los reclamos están nerviosos. Están deseando que los destapemos, se están piteando con la tenue luz del alba.
Por fin llega el momento.
La mata levantada, los juncos untados de liga y colocados en los copos y los reclamos alejados varios metros en una piedra alta y plana.
Empiezan a pasar volando jilgueros se les conoce por el amarillo de las alas. A primera hora entran mejor. Los reclamos no paran de cantar, de recibir, de llamar.
Vienen siete u ocho y se paran tres.
Es hora de correr a por ello hacia la mata hemos cogido tres. Están en le suelo. Vienen más y nos agachamos a mitad de camino y caen otros dos.
- ¡¡Ahora sí vamos!!
Hay que estar ágiles tenemos cinco en el suelo. Qué bonitos son
- Este más bonito para mí que tiene seis habas.
Los metemos en el manguito
- Mira mira que alto van esos, casi no se ven.
- Si van muy alto, esos no hacen caso.
- Sí, sí, sí mira como bajan.
- ¡Qué bueno el reclamo! Los ha bajado de lo alto del cielo.
Dan vueltas, otra vuelta, otra, no quieren entrar y se paran en unos cardos.
- Escucha los está llamando el de la jaula se esta dejando la garganta.
Por fin entran otros dos más. A correr. A por ellos.
Qué maravilla de reclamo cómo canta. Desde arriba desde lo alto los ha bajado y los ha metido.
Tengo hambre no he sino bebido un vaso de leche, pero mi primo ha traído chorizo y pan y una tortilla. Mi tía nos ha echado algo de comer y son la 10´30 horas de la mañana y hemos comido.
La mañana se ha dado bien, se ha ido.
Hemos cogido veintitantos o yo que sé, son bonitos y los criaremos todos, los repartiremos.
- A ver a quien le sale el mejor.
- Vale ya lo veremos.
- Cuando canten los retorcemos.
- No, no que se mueren.
- Pues vale.
Por fin llegamos a casa. Vinimos por donde fuímmos.
La gente nos para.
- ¿Cuantos habeís cogido?
- Cinco o seis para criarlos.
- ¿Los puedo ver?
- Mira.
- Son bonitos.
- Sí este el que más.
- A ver si canta.
- Veremos a ver
- Suerte con él.
Están esperándonos en casa son la 13´45 horas y hay que comer.
La semana que viene ya veremos.
¿Saldremos otra vez?
FIN
OCTUBRE DE 1975.
Espero que os haya gustado, ya que es una historia real.
Un saludo con COLIOS, QUEJAS Y ADORNOS.
