MIGUEL DELIBES
Publicado: Lun Abr 25, 2011 6:18 pm
Buenas tardes.
Os dejo con este escritor y sus reflexiones.
Desde hace años vengo sosteniendo que la identificación de caza con morral es una aberración. Semejante error de enfoque ha echado sobre los cazadores a grupos de personas y amigos de la Naturaleza que consideran esta actitud un atentado contra ella (...) Aquel cazador para quien el morral prevalece sobre la Naturaleza no es un buen modelo de cazador. Esta afirmación viene a coincidir con otras ideas vertidas por mí en diferentes papeles, según las cuales el placer cinegético no deriva del número de animales abatidos, sino de la manera de hacerlo. Una perdiz derribada con temple y dominio, dejándola que cumpla, puede ser suficiente para justificar una cacería e incluso representar una satisfacción superior a la que pueden procurar media docena cobradas sin la menor dificultad. Creo que, por este camino, los cazadores podrían aproximarse a los grupos ecologistas (...)
Ya es un buen punto de partida este de no basar el objeto de la caza en el cuánto sino en el cómo, aunque podrán añadirse otros como los de evitar los excesos cruentos, el ensañamiento, las grandes mortandades, la utilización de la técnica de la caza o la explotación de los instintos y necesidades de las piezas para prenderlas. En una palabra, creo que, a solas, en el campo, el cazador debe guiarse por unos principios morales basados en la consideración hacia los animales que caza. Y estos principios y esta moral deben inducirle a respetar no sólo los cupos de capturas ( ¡ cuántos excesos se han cometido en nuestros ríos con la trucha, hoy en alarmante regresión!), sino a enfundar la escopeta cuando la caza se encuentre en dificultades. Pero si, en lugar de hacer esto, se apresura a llenar la canana de cartuchos para aprovecharse de la ventaja, habrá que convenir, con los ecologistas, que el cazador no es precisamente un amigo de la Naturaleza.
Miguel Delibes
Un saludo con COLIOS, QUEJAS Y ADORNOS.
Os dejo con este escritor y sus reflexiones.
Desde hace años vengo sosteniendo que la identificación de caza con morral es una aberración. Semejante error de enfoque ha echado sobre los cazadores a grupos de personas y amigos de la Naturaleza que consideran esta actitud un atentado contra ella (...) Aquel cazador para quien el morral prevalece sobre la Naturaleza no es un buen modelo de cazador. Esta afirmación viene a coincidir con otras ideas vertidas por mí en diferentes papeles, según las cuales el placer cinegético no deriva del número de animales abatidos, sino de la manera de hacerlo. Una perdiz derribada con temple y dominio, dejándola que cumpla, puede ser suficiente para justificar una cacería e incluso representar una satisfacción superior a la que pueden procurar media docena cobradas sin la menor dificultad. Creo que, por este camino, los cazadores podrían aproximarse a los grupos ecologistas (...)
Ya es un buen punto de partida este de no basar el objeto de la caza en el cuánto sino en el cómo, aunque podrán añadirse otros como los de evitar los excesos cruentos, el ensañamiento, las grandes mortandades, la utilización de la técnica de la caza o la explotación de los instintos y necesidades de las piezas para prenderlas. En una palabra, creo que, a solas, en el campo, el cazador debe guiarse por unos principios morales basados en la consideración hacia los animales que caza. Y estos principios y esta moral deben inducirle a respetar no sólo los cupos de capturas ( ¡ cuántos excesos se han cometido en nuestros ríos con la trucha, hoy en alarmante regresión!), sino a enfundar la escopeta cuando la caza se encuentre en dificultades. Pero si, en lugar de hacer esto, se apresura a llenar la canana de cartuchos para aprovecharse de la ventaja, habrá que convenir, con los ecologistas, que el cazador no es precisamente un amigo de la Naturaleza.
Miguel Delibes
Un saludo con COLIOS, QUEJAS Y ADORNOS.